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5 trayectos en los que merece la pena comparar tren y avión

27-10-2026

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Hay una pequeña trampa en eso de decir que un vuelo “dura una hora”. El avión, sí. Tú no.

Tú tienes que llegar al aeropuerto, aparcar (aunque con aparca&go esa parte ya la llevas resuelta), pasar el control de seguridad, localizar la puerta de embarque, comprobar que sigue siendo la misma puerta de embarque, esperar, volar, aterrizar y, una vez allí, encontrar la manera de llegar desde el aeropuerto hasta el lugar al que realmente querías ir.

De repente, aquella hora de vuelo empieza a tener bastantes asteriscos.

Y ahí es donde aparece el tren.

Porque hay trayectos en los que, aunque sobre el papel parezca más lento, cuando haces las cuentas de verdad puede acabar siendo bastante más práctico. Y, en algunos casos, incluso más rápido. ¿Ejemplos? Aquí van algunos de los más destacados:

Madrid-Sevilla: el AVE original. Por algo será

El primer AVE de España unió Madrid y Sevilla en 1992 y, más de tres décadas después, sigue siendo uno de los mejores ejemplos de trenes ganándole la partida al avión. Los trenes más rápidos cubren el trayecto en unas dos horas y cuarto y te dejan en Santa Justa, a un paseíto del centro de Sevilla.

El aeropuerto, en cambio, está a unos diez kilómetros de la ciudad, así que al tiempo de vuelo hay que añadirle fácilmente entre 30 y 45 minutos de desplazamiento. Y eso después de haber hecho toda la liturgia aeroportuaria previa. Control de seguridad incluido, claro. Nadie se libra de quitarse el cinturón tan fácilmente.

Aquí el tren juega con una ventaja importante: sales prácticamente del centro de Madrid y llegas prácticamente al centro de Sevilla. Pocos rodeos. Pocas complicaciones. Como nos gusta en aparca&go

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